Analía Esperón es productora ganadera, dirigente y capitana de barcaza. Es una de las protagonistas en la carrera contra el tiempo, para salvaguardar la hacienda que habitualmente se cría en las islas, y que deben trasladarse a continente ante la amenaza de las crecidas en el marco del fenómeno Niño.
En diálogo con Aire Federal, narró cómo se vive este día a día en la zona del Delta del Paraná: “Estamos veinticuatro/ siete, tratando de hacer humanamente lo que se pueda para resguardar los animales. Acá la producción es ganadería a pasto natural, no hay ningún tipo de suplementación en la alimentación. Cada vez que surge una emergencia, uno como productor agropecuario o ganadero, no deja su pasión de lado por el número sino que sigue con la vocación, el servicio, y en hacer esto tan maravilloso”.
Esperón opina que, de acuerdo a lo que vaticinan desde los servicios meteorológicos y desde lo que se está pudiendo observar, “Este es el preámbulo de lo que sucederá. Hablan que, para diciembre habrá una segunda ola que llevará a la crecida a más de 5 metros. Lo que estamos viendo en Corrientes en todos estos días, seguramente lo vamos a tener en esta zona del Delta medio”.
La hacienda que se está trasladando tiene destino en campos que los productores han podido conseguir en las provincias de Buenos Aires y Santa Fe.
