En una entrevista para Aire Federal con el especialista en clima, Lic. Germán Heinzenknecht, éste afirmó que en este momento se destaca la humedad de los suelos y que se ha detectado la llegada más tardía de heladas, que también se irían antes.
Lo más destacable es la presencia, cada vez más firme, del fenómeno Niño en el invierno: “Creo que hay que ver el desarrollo del fenómeno, para esta zona bonaerense, como una señal positiva. Estamos partiendo de buenas reservas de humedad, el trimestre húmedo no tendría un contexto complicado como para desarrollar los cultivos de invierno.
Si las lluvias empiezan a llegar temprano en la primavera, esos trigos o esas cebadas, van a florecer con muy buen nivel de humedad. El lado B puede ser que este contexto sea propicio, por ejemplo, para la aparición de enfermedades. Pero esas son cosas que el productor puede gestionar y tiene herramientas, pero cuando hay sequía no hay nada más que hacer. Nadie puede asegurar que no haya algún período seco en todo el año, pero la probabilidad de que se sostenga es más baja”, indicó el especialista.
Por otra parte, la perspectiva agroclimática para el período comprendido entre el 25 de junio y el 1 de julio anticipa una semana de fuerte variabilidad meteorológica sobre el área agrícola argentina. El escenario estará marcado por lluvias concentradas en el nordeste del país, posibles nevadas en sectores de Cuyo y la Región Pampeana, y el ingreso de una intensa masa de aire polar que provocará un marcado descenso térmico hacia el cierre de la semana.